La dulzura dela infancia se funde con un romanticismo juguetón y bohemio.
Colección Resort 2011/2012
Hoy es su lanzamiento en Bogotá, así que acá les dejo las fotos de la campaña fotografiada por Raúl Higuera para que se antojen y conozcan la imagen renovada de esta marca, que a partir de ahora se llamará unicamente AZULU.
Comunicado de prensa.
El lado más dulce de una mujer suele estar ubicado en los dominios de su niñez. Es el lugar que añora revivir, reino de ritmos plácidos y azucaradas fantasías. La ropa es la manera más eficaz que tiene unamujer para expresar lo que guardan su mente y sentimientos. Las prendas precisas pueden ser el puentepara acceder a terrenos que parecen imposibles. Eso es exactamente lo que materializa la colección Resort 2011/2012 de Salomón Azulu: una conexión profunda con el mundo del juego, un dulce regreso a la infancia con toda su frescura mágica. Se trata, no obstante, de una nostalgia alegre y coqueta que resalta un ángulo de la mujer dulce pero chic, girly pero convencida de su fuerza femenina.
Con las muchas posibilidades que ofrece jugar –ya sea en el parque, lugar icónico de la infancia; o interpretando los muchos roles de la vida moderna- Mariana Rodríguez, la modelo que protagoniza la campaña, se nos revela como una muñeca en la que se mezclan dulzura y allure. Su pose es romántica pero divertida, la estética de las fotos es fresca, ensoñadora y feliz; los tonos que tiñen las imágenes, captadas por Raúl Higuera, tienen un leve matiz vintage que refuerza el ritmo dulce detrás de la colección. Los hongos, las flores y los globos encarnan un lado inocente, símbolos de una espontaneidad que sobrevive en la adultez, a través de un estilo suave, bohemio pero aniñado.
Colores brillantes y siluetas juguetonas se traducen en ensambles ultra femeninos, fáciles de llevar: enterizos con vibrantes estampados florales, vestiditos con siluetas divertidas y audaces mezclas de color. Boleros, detalles coquetos, bolsillos en forma de corazones, estampados florales, blusas de seda con pantalones anchos, blazers masculinos y livianos, así como vestidos largos, fluidos y románticos: el repertorio refleja una fuerza de mujer suavizada por detalles naif. La imagen de la modelo sosteniendo una rosa, con pantalón estampado, blusa de seda turquesa y sombrero rojo resumen el espíritu de una colección donde sobresale la sensualidad en su estado más sutil, el romance en su nivel más dulce, la mujer juguetona que accede al juego conservando una postura espléndida y chic.
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