Hace un poco menos de 2 años conocí la marca Nora Lozza y desde ese momento quedé enamorada de todo lo que hacen y de su historia, incluso me he sentido embajadora de la marca en mas de una ocasión: Esto lo saben quienes me siguen en twitter o alguna vez han leido algo de mi TL; y saben también, que vivo antojada de sus bolsos, es más, luzco con el mayor de los orgullos los 2 que tengo.


Con motivo del evento «Bucaramanga, corazón de la moda», tuve la oportunidad de ver la ultima colección y conocer mas a fondo la marca, incluso conocer la fábrica de Nora Lozza. Fue una experiencia muy bonita, no solo por la hermosa pasarela, sino por la emoción que generó en mi.

Cuando empecé a trabajar, luego de graduarme de la universidad lo hice como diseñadora de calzado y marroquinería, desde ese momento el cuero para mi se convirtió en ese material casi fetiche, en una pasión; así que conocer la historia de la marca y sobretodo la fabrica donde artesanalmente y con todo el cuidado se hacen los bolsos hizo que se me aguaran los ojos, no estoy exagerando, así fue. 
La experiencia con la marca comenzó con una charla intima en medio del almuerzo con Nohora y su hija Catalina, hoy directora creativa de la marca que hace mas de 30 años fundó su madre. La historia empieza cuando Nohora, ingeniera industrial, antes de crear su propia marca comienza a trabajar para otra empresa marroquinera donde por mas de 10 años aprendió de los mejores maestros italianos el oficio del cuero y sus propiedades. Luego, al abrir su propia empresa comienza con una pequeña marca produciendo para terceros y exportando la mayoría de la producción. Con la apertura económica y la revaluación del peso, dejó de ser un buen negocio exportar, así que tuvo que reducir la planta, pero siguió con su marca  hasta el punto de sentirse estancada; momento en el cual Catalina, su hija, radicada en Estados Unidos, decide regresar al país y meterse de lleno a darle ese nuevo rumbo a la marca, que comenzó con el cambio de nombre de First Class a Nora Lozza.
Desde hace 3 años, Catalina ha sigo la gestora del aire nuevo en todos los sentidos de la marca, pero sin olvidar ni dejar atrás la tradición y el conocimiento de su madre. La artesanalidad y el conocimiento del cuero como el material base para realizar los bolsos, junto al amor y el sentido de pertenencia que sienten cada uno de los empleados de la empresa, sumados a los nuevos diseños y la reinterpretación de otros del pasado, se reflejan en la calidad y la perfección de cada una de sus carteras.

Pero mas que hablar del pasado Catalina y Nohora se proyectan al futuro, se proyectan en la visión de lo que aspiran convertir su marca: «Queremos ser el lujo nacional, ser la marca ícono de Colombia y estar a la par de las grandes como Louis Vuitton, Coach, Furla, etc».
          

«Lujo artesanal» las palabras que definen los objetos de deseo producidos por Nora Lozza.

Para que se antojen les dejo varias imágenes de la colección Dualidad Violeta, inspirada en los colores de un atardecer de otoño, romántico y misterioso, que  se podrá conseguir a partir del 15 de noviembre en sus tiendas.

Y algo de la colección que actualmente puede encontrar…

Y para terminar les dejo este video acerca del diseño y la construcción del «Heráldica» el bolso ícono de Nora Lozza.