¿Quienes en realidad pueden cambiar la moda en las calles colombianas?












Por: 
Tatiana Moreno Penagos




Las opiniones han sido muchas, buenas y malas por el hecho que en una feria como Colombiamoda se haya dado espacio de pasarelas a marcas casi en un 50% a la par con los diseñadores. En mi opinión esto no es ni bueno ni malo, si se sabe llevar y contar, sobretodo por lo mediática que es una feria como esta. Para las masas, la gente del común este evento es bastante aspiracional, como incluso lo podría ser Moda para el Mundo, porque en nuestro país una pasarela aún se considera un evento de entretenimiento como un concierto o un circo, mas que una muestra comercial.

Las propuestas de los diseñadores por su distribución, cantidades y forma de ser concebidas, en Colombia, son en su mayoría mas pequeñas y exclusivas que las de las marcas, se podría decir que esto hace parte de su plus, pero ¿Que tanto influyen en la moda nacional (en la que se pone todo el mundo, en la gente del común) estas propuestas y diseños?. La exclusividad es uno de los valores agregados, que te ofrece el comprar una prenda de diseñador nacional o gran maison internacional, entonces acá la pregunta sería ¿Cuantas personas en Colombia pueden comprar una pieza de diseñador?

Desde la llegada de marcas como Zara al país, se ha visto un poco (muy poco) el cambio en las estéticas callejeras, porque por mas «barata» y pronta moda que esta marca sea y las que con ella han llegado, a la gran mayoría de los colombianos no les da para comprar en estas tiendas. Entonces, ¿Porque no tomarlas como ejemplo? – Si, les hablo a ustedes señores empresarios nacionales! –

Pensar en cambiar la moda, o almenos la forma de concebirla y vestirse de «el pueblo», de las grandes masas en nuestro país es algo para pensar mas que para criticar; y aunque yo soy la primera, que a veces sin pensar, digo «pero porque se ponen eso así«»como se les ocurre salir así a la calle» «porque siguen creyendo que vestirse como prepagos tiene estilo» y mas… siempre queda la duda ¿Será que no tienen nada distinto en sus armarios?¿Será que no lo tienen porque en el mercado nacional no encuentran nada mas? La verdad, casi nunca lo encuentran. 
En ferias como San Victorino en Bogotá que tuve la oportunidad de visitar, me di cuenta que es poca la oferta acorde con las tendencias mundiales o salida de la narco estética, aunque si se encuentran cosas, si se buscan con un ojo curado. La pregunta acá sería ¿Cuantas de estas personas, que compran en estos sitios, tienen la educación o la sensibilidad para buscar estas prendas? ¿Cuantas son capaces de elegir estas estéticas sin antes haber visto algo que se las enseñe y/o legitime? Creo yo, no son muchas, diría mas bien contadas; y se me ocurre, si tener que ir muy lejos, que un país como Colombia, en vía de desarrollo y mas hablando de moda; son las marcas populares las que deberían empezar a cambiar estos patrones.

Colombia, un país en su mayoría pobre, no tiene iconos de moda populares (bueno digamos que son las presentadoras de farádula que casi todas, por no decir todas, son fatales y se visten como el pueblo o peor); los escasos iconos colombianos son personajes de alta sociedad que por su capacidad económica y de ahí, su cultura y gusto, han tenido la oportunidad de hacerse a una estética con estilo (y no con esto estoy diciendo que la plata compre estilo o buen gusto, porque hay casos de horror también en  estas esferas). Pero si seguimos pensando en la mayoría de la población, o al menos aquella a la que le gusta y quisiera estar a la moda, no tiene ni la capacidad adquisitiva ni la educación estética para encontrar piezas «valiosas» (y no hablo de valor como costo); y si las marcas populares en medio de su egoísmo por asegurar las ventas no empiezan a mostrarles otras estéticas y propuestas, a darles prendas con algo mas de diseño y contenido de moda a la par con lo que se mueve en el mundo y sobretodo con apariencia menos «traqueta», seguiremos viendo en la calle lo que ya todos conocemos.

Prueba del cambio que se puede realizar con la moda popular desde las marcas, quedó demostrado el día que una marca tradicional como Arturo Calle sacó a la venta camisas en tonos rosa, amarillos claros y lilas, ese día los señores y «machos» colombianos rompieron con un estereotipo y dejaron de creer que esos colores eran de «gays».

Señores empresarios con marcas masivas, se vale correr el riesgo de cambiar, o acaso los descaderados no llegaron como novedad y se quedaron? Si! Entonces que tal si ahora volvemos a subir los talles y a poner los bolsillos traseros? Si roturdo! 

Algo mas: Para que la moda en la calle cambie, hay que ir cambiando también la mentalidad de quienes compran, mostrádoles a esos consumidores los «nuevos» caminos, para que su gusto también cambie y los productos que salgan a la venta sean éxito rotundo; y eso solo se logra con campañas con estéticas y estilismos acordes, y por supuesto transformando también a las mujeres de la farándula popular que finalmente son sus idolos y modelos a seguir. Esto también es hacer patria, es evolucionar y crecer como industria; y hablo de industria en conjunto, como nicho, como mercado, como colectivo empresarial, como El Sistema Moda Colombiano. Así, quizás algún día si nos podamos llenar todos la boca para decir que vivimos en un país de Moda!