Hasta que punto quiere, puede y/o debería meterse un patrocinador de un diseñador con su colección???






Pasarela Camilo Álvarez, mi pregunta es ¿Se nota que es su desfile?







Terminó Colombiamoda y varias de sus pasarelas no fueron tan exitosas, como yo , y seguramente varios mas, hubiéramos querido. 
¿Fué solo falta de creatividad de los diseñadores?











Para muchos es ya conocido que los diseñadores en Colombia necesitan patrocinadores, porque en muchas ocasiones no tienen el músculo financiero para pagar ellos mismos sus pasarelas. Personalmente pienso que esto no debería ser así y cada uno debería pagar su espacio como Chanel en la Paris FW o Missoni en la respectiva de Milano, etc; así evitarse inconvenientes y taras que a veces se tienen cuando se está patrocinado. Sé con ejemplos de personas reales en el país, que si es posible para un diseñador lograrlo solo, siendo juicioso financieramente y vendiendo bien. Así que si están fallando alguna de estas dos; señores, es momento de sentarse a pensar si están haciendo las cosas bien (de este comentario saco a los nuevos talentos, a los que están comenzando y llevan menos de 3 años porque son pequeños aún) y no con esto me refiero a sacrificar creatividad, conceptos o materiales, porque no solo de hacer un producto «barato» y meramente comercial se trata; pero si de replantearse variables o reconocer bien su mercado para enfocarse y alcanzar las meta. En moda no solo hay que hacer cosas «lindas», hay que venderlas; finalmente es un negocio como cualquier otro, uno muy rentable si se sabe llevar por el camino correcto.
Pero ahora si, a lo que vinimos a hablar de los patrocinadores y su forma de ayudar a los diseñadores colombianos…

Este año, en varias de las mil y una feria de moda de nuestro país, algunos desfiles de diseñadores fueron patrocinados como ha venido pasando desde hace años. Los «benefactores» fueron diferentes marcas de productos que poco o nada tienen que ver con moda, pero que por la imagen social y la vitrina mediática que esta representa, la usan como una excelente opción estratégica de posicionamiento de marca. ¿Si quedan bien posicionados?





Desafortunadamente para ambos (patrocinadores y patrocinados), en muchos casos estas ayudas se han convertido en una camisa de fuerza bastante antiestética, en medio de las colecciones, no se si culpa de los diseñadores por «regalarse» o de sus sponsors por imponerles absurdas condiciones para darles el dinero, pero han terminado empañando prendas, montajes, regalos de prensa y hasta colecciones completas. Confunden, tergiversan la lectura de la imagen y la historia que el diseñador quiere contar en su pasarela con estas acciones, y no solo eso, la recordación del diseñador y sus propuestas no quedan en las personas, entonces que está ganando con ser patrocinado? 

Para no ir muy lejos, durante Colombiamoda se veían unas filas infinitas de personas, público en general, con sus invitaciones para entrar a las pasarelas, mas de una vez me pasó a mi y a varios con quienes pude hablar, que preguntábamos a cualquiera de la fila si sabían de quien era la desfile al que iban y no, no lo sabían. No se tomaron ni el trabajo de averiguarlo, seguramente les llegó o les regalaron la invitación por la compra de cualquier cosa de la marca patrocinadora; y como en nuestro país los desfiles son vistos como circos o planes de entretenimiento, entonces fueron porque si y sin saber a que. 

A la salida, la recordación del diseñador era poca y la de su propuesta casi nula. Pero esto no es lo peor, pensemos que quizás no eran el mercado específico del diseñador y por esto su propuesta no caló en ellos para no ir mas allá en ese tema; lo peor es que en varios casos los «benevolentes» sponsors impusieron sus condiciones sobre la creatividad del diseñador, su estética y su puesta en escena al punto de tragárselos vivos; con esto me refiero a obligarlos a sacar sus logos en las prendas, usar dentro del styling material pop de la marca, imponer la paleta de color para la colección completa con los colores del logo o productos de la marca, o darles montajes específicos donde se perdían las propuestas del diseñador entre otras.







Es tan absurdo y falta de todo, que hasta los portales de las grandes publicaciones especializadas en moda como Vogue Italia lo reseñaron el año pasado como desconcertante, véanlo ustedes mismos: Vogue It

Estas situaciones reales, que vemos en cada evento de moda que se realiza en Colombia, se hacen cada vez mas visibles y vergonzosas y al final no lucen ni la marca y por supuesto muchísimo menos el diseñador auspiciado. Convertir las ideas, la colección y al mismo diseñador en mas material POP no es la mejor estrategia como manejo de imagen de marca y el «gana- gana» que se debe recibir por ambas partes se me hace bastante cuestionable sobretodo cuando el «artista» no se puede expresar libremente a riesgo de perder sus beneficios. Señores auspiciantes, piénsenlo bien, si ellos no se pueden expresar completa y libremente, seguramente no le podrán meter toda la fuerza y el alma a sacar una colección increíble, y si no logran lucirse en la pasarela no serán tan recordados y ustedes a su lado como marca patrocinadora, tampoco lucirán ni serán recordados como esperaban.


Para terminar, quiero aclarar que con este post no pretendo hacer ver a los patrocinadores como ogros y a los diseñadores como las pobres ovejitas, pero si quiero hacer una llamado a la conciencia de ambos para que se cuestionen sus limites y sus estrategias de mercadeo. Dicen por ahí que una imagen vale mas que mil palabras y en el mundo de la moda si que es cierto, por esto hay que ser consecuentes y sobretodo tener estilo y buen gusto para brillar y hacer brillar una pasarela, y este brillo no se logra con jabón para lavar los platos.

Bienvenidos sean los buenos patrocinadores mientras se sigan necesitando, que sean alianzas para la buena imagen de ambas partes por igual y por supuesto bienvenidas sean las buenas, mejor dicho, las excelentes colecciones que todos queremos ver por parte de los diseñadores colombianos.