Esta época entre guerras hizo la moda básica y práctica, por solidaridad y apoyo al momento que se vivía y por la austeridad que reinaba en gran parte del mundo. Leyes que limitaban el uso y las cantidades de tela, la popularización de estilos militares u obreros, como los trajes o completos de saco y pantalon o falda para las mujeres, y el reciclaje de materiales como el nylon de los paracaidas para convertirlos en panty medias femeninas; hicieron volar la imaginación de las mujeres para adornarse con elaborados peinados o accesorios.

Años mas tarde al finalizar la guerra llego Christian Dior para refrescar los armarios y devolver la feminidad a las mujeres con las siluetas de su «New Look»
Coco Chanel
1930:
MARLENE DIETRICH – GRETA GARBO – COCO CHANEL – MAE WEST – EDITH HEAD – CLARK GABLE
En 1934 se comercializa el slip masculino, y en 1939 se vuelve común la utilización del nylon.
Coco Chanel reinvento la forma de vestir de la mujer al agregar a su guardarropa una prenda que hasta el momento había sido exclusivo de los caballeros: los pantalones.
Clark Gable
Los años en los que cine y moda viven su idilio más apasionado, fueron especialmente productivos en la generación de iconos. La moda adquiere un papel de reparto y los diseñadores de vestuario de cine son, en gran parte, los responsables de la mayoría de los iconos de estos años. Para entender la hegemonía del cine sobre la moda es fundamental saber que en los años 30, unos 90 millones de personas acudían al cine semanalmente.
Marlene Dietrich
Marlene Dietrich, que puso de moda los pantalones al lucirlos en la vida real durante estos años. Puso atención especial sobre los ornamentos (puntillas primorosas, suntuosas pieles, exóticas plumas…) para conseguir una imagen lujosa y elegante.
Greta Garbo
El sombrero de Greta Garbo determino el estilo del sobrero de los 30’s, supo amoldarse a ese arquetipo de mujer distante, indestructible y enigmática que triunfaría en el cine mudo.
Mae West
Mae West, diva exuberante que se llegó a convertir en musa para artistas y diseñadores del momento como Elsa Schiaparelli. Existe una frase, dicha por ella misma, que define a la perfección su estilo:
“Mi ropa debe de estar lo bastante holgada para demostrar que soy una señora y lo bastante ceñida para que quede claro que soy una mujer”
Edith Head
Edith Head, considerada la gran dama del diseño de vestuario, su trayectoria profesional es una de las más impresionantes de la historia del cine; más de mil películas en su filmografía.
1940:
RITA HAYWORTH – LAUREN BACALL – AVA GARDNER – BETTE DAVIS – JOAN FONTAINE – CARY GRANT
Aparición de las pin-up, aparición y consolidación de algunas actrices como ídolos. 
Como prenda icono en 1940 tenemos un caso muy famoso de prenda-icono moda, es la chaqueta de punto que lucía Joan Fontaine en Rebeca de Alfred Hitchcock. Esta prenda cogió el nombre de la protagonista y ha sido diseñada en diferentes versiones.
Bette Davis
Bette Davis, representante de esa nueva mujer que había surgido en los años de guerra, independiente y fuerte.
Ava Gardner, diosa sexual. Afín al espíritu del New look que buscaba la evasión de la realidad, la vuelta a la feminidad, al lujo y a la sensualidad.
Lauren Bacall
Lauren Bacall, prototipo chica californiana, fresca, sana, transparente. Representaba la realidad del momento sin lujos esto debido principalmente a las restricciones económicas de esos años.
Rita Hayworth
Los guantes de raso negro que lucía Rita Hayworth en Gilda son un claro ejemplo de prenda, en este caso complemento, cargada de simbología e impregnada de las características del personaje. Gilda se convirtió en el símbolo de la mujer fatal, sexy, seductora y la culpa la tuvo un estupendo diseño de Jean Louis, el figurinista que dibujó el traje de satén negro y los guantes hasta los codos que transformaron a la actriz en uno de los incuestionables iconos de la fatalidad clásica.
Cary Grant
Cary Grant llegó a ser uno de los actores más populares de su época, no sólo por su atractivo físico, sino también por su elegancia, su encanto y su agudeza.
Marlon Brando
1950:
MARLON BRANDO – GRACE KELLY – MARILYN MONROE – SOFÍA LOREN – BRIGITTE BARDOT
En 1955 el jean causa furor en Europa y en 1959 Du Pont inventa la lycra.
Una prenda icono (1951) muy conocida es la camiseta de ropa interior de punto de algodón blanca (T-Shirt) que lucía Marlon Brando en Un tranvía llamado deseo. Esta prenda, en principio usada por el ejército americano para llevar bajo la camisa, acabó convirtiéndose en una prenda exterior, y por tanto en un símbolo de rebeldía e inconformismo con lo establecido. Actualmente es un básico del fondo de armario de todos los jóvenes y una prenda fetiche para los diseñadores ya que se ha convertido en el lienzo sobre el que estampar cualquier mensaje.
Grace Kelly
Grace Kelly, vestida en innumerables ocasiones por Edith Head. Representa la perfección impecable, el porte aristocrático. Alfred Hitchcock, para quien se había convertido en una de sus musas, la definió como una de esas mujeres que “en el salón son damas y en el dormitorio rameras”. Su estilo era el de una mujer pulcra (collares de perlas, twin set y guantes cortos blancos). Popularizó un estilo de bolso que, en su honor pasó a llamarse bolso Kelly.
Marylin Monroe
Marilyn Monroe, llegó a ser un símbolo sexual de los años 1950. La contradicción personificada. Mezcla intrigante entre la inocencia y el sex appeal; entre ser la buena chica de al lado o la vampiresa excitante. Su pelo rubio teñido y cuidadosamente peinado, la mirada semi oculta por las pestañas postizas, su entreabierta y brillante boca y su peca, características inconfundibles que han sido versionadas.
Sofia Loren
Sofía Loren, icono de la mujer italiana, actriz, fue selectiva en sus papeles, y además incursionó en otros tipos de negocios, publicando libros de cocina, publicitando anteojos, joyería y perfumes, siendo la primer actriz en lanzar una fragancia propia.
Brigitte Bardot
Brigitte Bardot, mezcla de ingenuidad y depravación. Look aniñado pero en una mujer exuberante. Con sus morritos y su biquini adquiría un look típicamente francés que atraía de forma masiva a las adolescentes. Cola de caballo, grandes pendientes, maillot de ballet, cinturón ancho medias y bailarinas completaban su imagen.