Como lo dice el titulo del post, los detalles los que enamoran, así son los detalles de la tendencia Handycraft Lovers presente en la ultima colección de Rapsodia, y una cosa es verlos en fotos como antes los había visto y otra muy distinta es tenerlos de cerca y disfrutar de ellos, como pude hacerlo en el showroom que abrieron.









El pasado 23 de mayo en el hotel Casa Toscano de Bogotá, fué la presentación para medios del showroom de la marca Rapsodia. Esta marca argentina que ya tenemos el placer de tener en Colombia, con su primera tienda en Medellín, espera abrir muy pronto tambien en la capital; como dicen ellos… “estamos organizando todo para tener muy pronto ese espacio ideal y lleno de magia de la marca”. Amén!
Todo el ambiente estuvo cuidado, acogedor y adorable; insisto, los detalles que enamoran, cada esquina y cada prenda hablaban de encantar, cada botón reflejaba ser puesto solo con la intención de demostrar amor, emoción y libertad.
Esta colección, nos habla de la pasión por la vida y la vuelta al origen, un estallido de colores que trasciende fronteras y cultos.
Acerca de Rapsodia
Rapsodia, es una marca Argentina que nace en Buenos Aires en el año 1999. Actualmente cuenta con más de cuarenta tiendas  distribuidas en diferentes países de la región: Argentina, Chile, México, Bolivia, Venezuela, Uruguay y Colombia. Se crea con una impronta muy propia y distintiva, un estilo bohemio, romántico  que fusiona innumerables  estampados, texturas y colores.
Rapsodia mantiene una inspiración en diferentes culturas y décadas, en el arte, la música, que han hecho que se  diferencie por ser  una  marca libre, aventurera y ultra femenina.             (Fuente, Agencia de prensa)

Para terminar debo repetir mis palabras mientras estaba en el showroom…
“Hoy como hace 6 años que estuve en Argentina y conocí la marca vuelvo a quedar obsesionada con sus pulseras, las quierooooo todas!!!
Son de infarto!!!” 

… Incluso en ese momento decidí hacerme de una torre como la de la foto con 12 pulseras, que aún hoy adoro y uso. Gracias a dios, un gran amigo que estaba conmigo decidió muy gentilmente regalarme la mitad, porque si no… creo que esa semana hubiera preferido tenerlas que comer 😛  
¡¡¡Gracias Diego!!!
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