Eco-fashion, término muy sonado en el exterior, que viene tomando fuerza en Colombia. Aparece en Italia en 1994, como un movimiento de opinión compatible con la ecología, que parte desde la producción de los tejidos, los químicos con los que se tiñen y procesan; y va hasta el mismo ambiente de trabajo de los operarios.
En enero de este año, durante el marco de Colombiatex 2012, la influencia Eco mostró su potencial en el país; ver máquinas convertir botellas plásticas en hilos de poliéster listos para ser tejidos y lavadoras industriales que lavan jeans sin agua como la G2 de ozono, son esperanzas de vida hechas moda; son la respuesta y confirmación que hoy en día ser ecológicamente responsable es más chic y tiene más estilo que nunca.


Alarmas verdes en cuestiones de moda vemos, mejor dicho, usamos a diario. Para ser mas clara, se necesitan 42 litros de agua por cada jean lavado con procesos de stonewash, además en nuestro país solo una de las grandes curtiembres tiene planta de tratamiento de aguas, las demás colorean los ríos con cromo y otros químicos altamente tóxicos. Estas, solo por nombrar algunas de las situaciones envenenantes de la industria de la moda en Colombia, donde lo ideal es llegar al punto en que sea el consumidor final quien exija a productores y marcas la «etiqueta verde». Si pensamos en reciclar la basura, en gastar menos agua al bañarnos y en usar detergentes amigables con el ambiente, ¿Porqué no asumir estas actitudes al vestirnos?


El consumidor de moda actual ha cambiado, y no sólo le importa cómo luce lo que aspira comprar, sino de dónde proviene. Esto lo entendieron muy bien grandes marcas mundiales como H&M, que para la primavera del pasado 2011 lanzó una Conscious Collection hecha por completo con algodón orgánico y poliéster reciclado, o Salvatore Ferragamo con su línea de bolsos EcoFerragamo creados con materiales no tóxicos, biodegradables, resistentes al agua y hechos con técnicas de construcción artesanales.


En el país, ya hay marcas que han empezado a reestructurarse en torno a la eco-sostenibilidad, incluso diseñadores exaltando la artesanalidad o la colaboración con grupos aislados, o marginados de la sociedad para realizar colecciones completas. También se han reinventado productores de insumos y materias primas tomando conciencia, que más que una tendencia o una nueva moda, la onda Eco, es un estilo de vida que llegó para quedarse.
Todas las fotos hacen parte de la campaña de la firma H&M